4 de cada 10 empresas mostraba resistencia al teletrabajo antes de la aparición del coronavirus

Por Laura Ponasso

La crisis mundial relacionada con la cepa del coronavirus conocida como COVID-19 puso de relieve la importancia de la constitución de equipos distribuidos: muchas organizaciones pueden sobrevivir a restricciones de circulación e incluso a situaciones de cuarentena gracias a la actividad remota de sus colaboradores. Sin embargo, este proceso de aceleración de adopción del teletrabajo choca con una realidad: según datos de Practia, antes de que se desencadenara la pandemia, el 44% de las empresas no permitía este modelo laboral, según un relevamiento difundido a fines de 2019 por Owl labs.

 A su vez, en situaciones normales, habría que investigar qué áreas o funciones dependen o son más factibles de funcionar en entornos virtuales o uso de software. Luego, revisar las estadísticas de desempeño de los colaboradores, para verificar si los perfiles son aptos para esta modalidad, etc. Finalmente, analizar las características técnicas de los programas o plataformas para saber si permiten la analítica de datos y no dificultan el acceso remoto. Como el teletrabajo hoy es un “cambio forzoso” por causa de la cuarentena y con serias implicancias para el entorno familiar e individual, adaptarse es una obligación para aquellas empresa y posiciones que por su puesto de trabajo pueden.

En ese marco, los esquemas tradicionales de un empleado cumpliendo un horario fijo, marcando tarjeta, van dando a paso al trabajo por resultados. Y aquí reside algo fundamental del teletrabajo: las organizaciones deben actualizarse para poder liderar a distancia, y los empleados, a trabajar como si estuviesen en su escritorio todos los días. Para lograrlo se requiere un alto compromiso de ambas partes.

Existen mùltiples herramientas de organización y comunicación, a fin de conseguir trabajar con éxito desde casa y evitar que la experiencia no se vuelva un verdadero caos. Productos y servicios tales como, VOIP, Chat, Voice Call, Conference Call, video llamadas; Colaboración, gestión de tareas, calendarios, documentación compartida; Operación, ERP, CRM, Gestión de RRHH; Educación, Elearning, Clases virtuales y Servicios con delivery OnLine.

En el caso puntual de las pymes, suelen tener una cultura de puertas abiertas y además la voz del N°1 es muy escuchada y significativa. Por ello, la claridad de su mensaje, su nivel de disposición, y la empatía ante una situación atípica son clave para fortalecer la cultura de la organización y para bajar los niveles de incertidumbre y ansiedad que sobresalen en estos momentos

Breve guía para el teletrabajo Para los empleadores:

Se recomienda la firma de un acuerdo entre las partes, empleador y trabajador, mediante un contrato individual en el cual se expresen:

► La voluntariedad del trabajador para realizar sus tareas remotamente en el que se defina el lugar

de prestación de tareas.

► El tiempo y la habitualidad.

► Detalle de equipamiento y compensación de gastos.

► Forma de monitoreo, teniendo en cuenta la preservación de la vida privada del trabajador.

► Plazos de preaviso respecto a la reversibilidad.

► Derecho a la desconexión.

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