Pymes: lo “no controlable”, lo que más inquieta

Por Martín Yechua, director ejecutivo de Adiras. *

Una encuesta a casi 500 empresarios pyme desarrollada por Adiras (Asoc. de Directorios Asociados) sostiene que, teniendo en cuenta el contexto de desasosiego general, los factores exógenos y, por ende, no controlables, son los que más afectan la competitividad de las organizaciones.

Cuando se les pidió a los dueños de empresas que especificaran, identificaron a los costos laborales (33%), la dificultad para acceder a financiamiento (32%), y la presión tributaria (27 %) entre los primeros lugares, en un escenario recesivo y ausente de expectativas. Estos datos cobran lugar ya que en tiempos donde el ciclo económico acompaña o hay estabilidad política, los factores internos tienden a prevalecer en la mente del empresario como impulsores de sus negocios, pero cuando el contexto es negativo o de incertidumbre, la ecuación cambia.

Por otro lado, a la hora de reconocer cuáles son los factores internos que más impacta en la competitividad de las empresas, surgieron la calidad de productos y servicios (51 %), seguido por el estilo del management (37 %), y la forma de comercialización (12%). No obstante, los encuestados ubicaron a los nichos de mercado inexplorados como otro de los aspectos que pueden tener un efecto positivo en la competitividad de sus empresas. Hoy por hoy, con el auge del comercio electrónico y producto de la transformación digital, muchas empresas han ampliado sus canales de ventas y aumentado, en consecuencia, su volumen de negocios.

Es llamativo que la brecha entre estilo del management y calidad se invierte considerablemente cuando se les pregunta por la sostenibilidad de las firmas. En ese caso, el estilo y calidad del management (59%) se adelanta en una relación de 3 a 1 en relación con la calidad de productos y servicios (19 %). Esto tiene que ver con que típicamente el empresario pyme, consciente de los cambios permanentes por causas contextuales o endógenas, precisa de mayores capacidades de cambio para sostenerse, algo que sólo se los ofrece la calidad del management. Tal es así que no es casual el contrapunto entre competitividad y sostenibilidad: mientras el primer concepto parece enfocarse en el corto y mediano plazo, el segundo es de largo alcance.

Por último, en relación con los factores internos que más atentan contra la competitividad, los empresarios reconocen que la falta de profesionalismo en determinados cuadros de la empresa es un debe (43 %), seguido por ausencia de visión compartida relacionada con hacia dónde vamos (22), y con cierto desconocimiento del mercado: situación empresa, competidores, proveedores. (17 %) Es que reconocer la necesidad de profesionalizar es el primer paso para sostener la empresa. Desde Adiras, notamos cierta evolución en el pensamiento de los dueños en relación con ciertos temas tabú: incorporación de mandos medios, delegación de ciertas decisiones, más apertura para tratar temas sucesorios.

  • Publicada originalmente en El Economista

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